Entorno y salud: equilibrio para el control de peso y cómo afecta a nuestra salud
Conoce la relación entre entorno y salud, y cómo afectan nuestros hábitos cotidianos y ritmo de vida al control de la alimentación y el sobrepeso
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El lipedema es una enfermedad crónica, progresiva y de base hormonal que afecta principalmente a mujeres. Se caracteriza por una acumulación desproporcionada de tejido adiposo en las piernas y caderas que, a diferencia de la obesidad o la celulitis, no responde a la dieta ni al ejercicio1.
Puntos clave
El lipedema es una enfermedad crónica del tejido adiposo con acumulación simétrica y patológica de grasa en las extremidades inferiores, y en torno a un 30% de los casos también en los brazos , respetando siempre pies y manos1. Esta distribución tan característica es una de las claves para distinguirlo de otras condiciones.
Fue descrito por primera vez en 1940 por Allen y Hines en la Clínica Mayo (EE.UU.)3. A pesar de ello, tardó años en ser reconocido, y hoy sigue existiendo un importante infradiagnóstico: muchas mujeres son tratadas erróneamente1.
Un hito relevante para España: desde enero de 2022, el lipedema es una entidad clínica diferenciada dentro de la CIE-11 de la OMS (código EF02.2)4, lo que mejora el acceso al diagnóstico.
Tabla: Signos clínicos característicos del lipedema (fuente: Kruppa et al., Dtsch Arztebl Int, 20201)
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Distribución | Simétrica y bilateral: muslos, piernas y a veces brazos |
| Zonas respetadas | Pies y manos ("signo del manguito") |
| Dolor | Espontáneo o a la presión |
| Hematomas | Fáciles, sin traumatismo aparente |
| Respuesta a dieta | Nula en las zonas afectadas |
| Afectación | Casi exclusivamente mujeres |
La causa exacta no está completamente establecida, pero la evidencia apunta a una combinación de factores hormonales, genéticos y vasculares1.
El lipedema aparece o empeora en momentos de cambio hormonal: pubertad, embarazo, menopausia1
Tiene un componente hereditario significativo. Según revisiones especializadas, hasta un ~60% de las afectadas tiene un familiar de primer grado con lipedema, lo que sugiere un patrón de herencia autosómico dominante con penetrancia incompleta1. Si tu madre o hermana lo padecen, el riesgo de desarrollarlo es real.
Existe una fragilidad capilar aumentada que explica los hematomas espontáneos. Con el tiempo, la grasa patológica puede comprimir los vasos linfáticos y derivar en linfedema secundario (lipolinfedema)1, una de las razones por las que el diagnóstico precoz es tan importante.
El lipedema no está causado por comer en exceso ni por el sedentarismo. Atribuirlo a falta de disciplina es incorrecto y una forma de estigmatización que retrasa el diagnóstico y agrava el impacto emocional de la paciente.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico: exploración médica e historia clínica de la paciente. No existe ninguna prueba de laboratorio ni biomarcador específico1. Esto explica por qué, en muchos casos, pasan varios años,a veces más de una década4, desde los primeros síntomas hasta el diagnóstico correcto.
Tabla: Clasificación por grados/etapas de progresión del lipedema (fuente: Herbst et al., Phlebology, 20219)
| Grado | Descripción |
|---|---|
| Grado 1 | Piel lisa, nódulos pequeños bajo la superficie. Aspecto externo casi normal. |
| Grado 2 | Piel irregular tipo "colchón de muelles". Nódulos de mayor tamaño palpables. |
| Grado 3 | Grandes acúmulos de grasa con pliegues y deformidades visibles en muslos y rodillas. |
El lipedema no tiene cura definitiva, pero hay tratamientos que controlan los síntomas, mejoran la calidad de vida y frenan su progresión. El abordaje es siempre multimodal e individualizado.
Es el tratamiento conservador de referencia. Combina:
Es la única intervención que ha demostrado eliminar de forma duradera el tejido adiposo patológico. No es una liposucción estética: Usa técnicas específicas (liposucción asistida por agua o tumescente) para preservar los vasos linfáticos4, los pacientes presentan una reducción significativa y sostenida del dolor y mejoría de la calidad de vida.
Importante: esta intervención no está cubierta de forma rutinaria por la Seguridad Social española.
Muchas mujeres acumulan años de frustración y estigma social, lo que puede derivar en ansiedad o depresión. El acompañamiento psicológico es una parte esencial del tratamiento, no un complemento opcional.
Los enfoques dietéticos actuales en el lipedema buscan reducir el peso, frenar la inflamación sistémica y disminuir la retención de líquido1. El patrón mediterráneo, verduras, legumbres, aceite de oliva virgen extra, pescado azul, encaja en ese planteamiento por su contenido antioxidante y antiinflamatorio5. La terapia nutricional debe ser individualizada y, pautada por un dietista-nutricionista (siempre que sea posible).
La celulitis (o PEFE) y el lipedema pueden confundirse fácilmente, pero son condiciones completamente distintas:
Tabla: Comparativa lipedema vs. celulitis (elaboración propia a partir de Kruppa et al., 2020¹ y OMS/CIE-113)
| Característica | Lipedema¹,³ | Celulitis⁶ |
|---|---|---|
| Naturaleza | Enfermedad crónica (OMS, CIE-11)³ | Alteración estética |
| Prevalencia | ~10% de mujeres¹ | 85-98% de mujeres adultas |
| Dolor | Sí, frecuente | Raramente |
| Hematomas fáciles | Muy característicos | No |
| Respuesta a dieta/ejercicio | No en zonas afectadas | Mejora parcial posible |
| Riesgo de progresión | Alto (puede derivar en linfedema) | Bajo |
| Signo del manguito | Sí | No aplica |
En resumen: la celulitis es una alteración estética muy común; el lipedema es una enfermedad que exige diagnóstico médico y tratamiento específico. Confundirlas puede suponer años de intervenciones inadecuadas.
Esta es la confusión más frecuente, y la más perjudicial, para las pacientes. La Guía GIRO de la SEEDO (2025)7 insiste en que los profesionales sanitarios en España deben distinguir correctamente ambas condiciones para evitar abordajes inadecuados.
Tabla: Comparativa lipedema vs. obesidad (fuente: Guía GIRO – SEEDO, Lecube et al., Obes Facts, 20257)
| Característica | Lipedema¹ | Obesidad¹,⁷ |
|---|---|---|
| Distribución de la grasa | Desproporcionada: parte superior normal, piernas/caderas muy aumentadas¹ | Generalizada o abdominal¹ |
| Respuesta a dieta | Sin efecto en zonas afectadas | Reducción generalizada |
| Dolor en zonas con grasa | Muy característico | No (salvo complicaciones articulares) |
| Hematomas espontáneos | Sí | No |
| IMC | El IMC no sirve para distinguir el lipedema de la obesidad ni refleja bien el estado de salud. | Permite una clasificación operativa aunque GIRO propone superarlo e incorporar la composición corporal |
| Causa principal | Hormonal y genética | Multifactorial |
Para saber más sobre la obesidad como enfermedad crónica, visita: ¿Qué es la obesidad?
El lipedema y la obesidad pueden coexistir, y cuando lo hacen el cuadro se complica. La limitación funcional del lipedema, dolor, pesadez, dificultad para moverse, puede favorecer el aumento de peso con el tiempo.
Según diversos estudios los principales desafios son:
Según diversos estudios1,7 son:
El Sistema Nacional de Salud tiene una cartera de servicios común para todo el territorio, pero cada comunidad autónoma puede añadir prestaciones propias, así que la oferta respecto al tratamiento conservador puede ser distinto según dónde vivas. La vía habitual es pedir cita con tu médico de familia y solicitar derivación al servicio correspondiente. Para conocer tus derechos y localizar unidades especializadas, existen asociaciones de pacientes con lipedema, estas son un recurso práctico y actualizado.
La dieta y el ejercicio no eliminan únicamente la grasa del lipedema, aunque, sí ayudan. El ejercicio de bajo impacto mejora el flujo linfático y reduce el dolor. En alimentación, el criterio de las guías es qué patrón puedes sostener en el tiempo. La cantidad de peso que se pierde varía mucho entre personas y depende de factores biológicos y psicosociales, no simplemente del esfuerzo individual.Consulta nuestros consejos para el control de peso y recetas saludables1,4,8
No de forma causal directa. El lipedema puede afectar a mujeres con peso normal. Sin embargo, la limitación funcional que provoca puede favorecer el aumento de peso con el tiempo. Además, la obesidad no descarta el lipedema: ambas pueden coexistir. Como señala la Guía GIRO de la SEEDO (2025), el abordaje debe ser siempre individualizado y libre de estigma.
El lipedema lleva demasiado tiempo siendo una enfermedad invisible. Hoy, gracias al reconocimiento de la OMS y a guías sobre la obesidad, como la GIRO de la SEEDO, cada vez más mujeres en España acceden a un diagnóstico correcto y a un tratamiento adaptado.
Si te identificas con alguno de los síntomas, dolor en piernas sin causa aparente, hematomas fáciles, desproporción corporal que no mejora con dieta, habla con tu médico y solicita derivación a un especialista. Un diagnóstico a tiempo marca una diferencia real.
Aviso médico: Este artículo tiene fines divulgativos e informativos. No sustituye el diagnóstico ni el consejo médico profesional. Consulta siempre con un profesional sanitario cualificado.