Las causas de la obesidad abdominal son diversas y, en muchos casos, están relacionadas con el estilo de vida. La obesidad abdominal (visceral) ocurre cuando los depósitos de grasa subcutánea no son capaces de almacenar el exceso de energía, lo que lleva al cuerpo a buscar otras áreas para almacenarla, principalmente en el abdomen. Uno de los principales factores que contribuye a esta situación es el sedentarismo, ya que la falta de actividad física favorece el almacenamiento de grasa en esta zona.
Además, una dieta rica en alimentos ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas también favorece la acumulación de grasa visceral.Los factores genéticos también juegan un papel importante, ya que algunas personas tienen una predisposición a acumular grasa en esta área específica del cuerpo. El estrés crónico es otro factor relevante debido a que los niveles elevados de cortisol, la hormona del estrés, están asociados con un aumento de la grasa abdominal.
Por último, el consumo excesivo de alcohol también puede contribuir significativamente a este problema. Estas causas, combinadas con la falta de sueño y desequilibrios hormonales, son el detonante del desarrollo de la obesidad abdominal2.