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Obesidad en adolescentes: qué es, cómo funciona y cuales son sus efectos

La obesidad en jóvenes y adolescentes se ha convertido en uno de los mayores desafíos de salud pública. En España, afecta al 17,3% de los escolares de 6 a 9 años, cifra que asciende al 40,6% si se incluye el sobrepeso, según el estudio ALADINO.4 A nivel mundial, la prevalencia de obesidad en menores aumentó del 7,1% en el periodo 2000-2011 al 11,3% en el periodo 2012-2023, según un metaanálisis que incluyó datos de 45,8 millones de niños y adolescentes de 195 países.6

Tres iconos de jovenes con obesidad intentando comer mucho más sano

Lo que debes saber en 30 segundos

  • No es cuestión de fuerza de voluntad: factores genéticos, hormonales y ambientales influyen de forma determinante.
  • La OMS reconoce la obesidad en adolescentes como un problema de salud pública que requiere abordaje médico.3
  • El diagnóstico se realiza mediante IMC ajustado por edad y sexo, perímetro de cintura y evaluación clínica completa.1,2
  • Los jóvenes con obesidad enfrentan riesgos físicos, psicológicos y sociales que afectan su calidad de vida.
  • El abordaje debe ser multidisciplinar: médicos, nutricionistas, psicólogos y apoyo familiar.1

¿Qué es la obesidad en jóvenes y adolescentes?

La obesidad en adolescentes no es tener unos kilos de más ni una etapa temporal del crecimiento que se resuelve sola. Es una enfermedad crónica, recurrente y multifactorial, caracterizada por una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede afectar a la salud física, mental y social1.

Durante la adolescencia, el cuerpo atraviesa cambios hormonales, metabólicos y físicos profundos que pueden hacer que, combinados con factores genéticos, ambientales, psicológicos y sociales pueden hacer que algunos adolescentes tengan mayor predisposición a desarrollar esta enfermedad. Esto no depende de la fuerza de voluntad del adolescente ni de cómo lo ha criado su familia.

La OMS reconoce la obesidad en adolescentes como una condición médica que requiere prevención, diagnóstico temprano y tratamiento adecuado. No como un problema de disciplina o de hábitos.3

¿Cuáles son las características de la obesidad en jóvenes?

La obesidad en adolescentes tiene rasgos propios que la diferencian tanto de la obesidad infantil como de la adulta. Entenderlos es clave para no confundirla con simples cambios del crecimiento.

Característica¿Qué ocurre?
Distribución de grasaLas chicas acumulan más grasa en caderas y muslos; los chicos, más en el abdomen. La grasa abdominal es la más peligrosa metabólicamente.
Cambios hormonalesLa pubertad conlleva cambios hormonales profundos que pueden modificar la regulación del apetito, el metabolismo y el almacenamiento de energía.
Resistencia a la insulinaMuy frecuente en adolescentes que viven con obesidad: favorece el aumento de peso y eleva el riesgo de diabetes tipo 2. Durante la pubertad existe además una resistencia transitoria fisiológica que amplifica este problema.⁷
Hormonas del hambre alteradasLa regulación de la leptina (saciedad) y la grelina (hambre) puede estar alterada, lo que puede hacer que el adolescente siga sintiendo hambre incluso después de comer.⁷

Estas alteraciones tienen una base biológica, no conductual. No se corrigen con más fuerza de voluntad.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico va mucho más allá de subirse a una báscula. Requiere una evaluación médica completa que considere varios factores a la vez:

IMC ajustado por edad y sexo En adolescentes no se usan valores absolutos sino percentiles. Según la OMS:3

  • IMC ≥ percentil 95 → obesidad o sobrepeso
  • IMC ≥ percentil 99 → obesidad severa

Usa nuestra calculadora IMC como referencia inicial, pero recuerda que en adolescentes siempre debe interpretarla un profesional sanitario.

  • Perímetro de cintura Estima la grasa abdominal visceral, la más peligrosa. Se considera elevado cuando supera el percentil 90 para la edad y el sexo del joven1.
  • Historia clínica completa Antecedentes familiares, historial de peso, medicaciones, patrones de sueño y salud mental. Todo cuenta.1
  • Análisis de laboratorio Glucosa, perfil lipídico, función tiroidea y hepática, vitamina D y hemoglobina glicosilada, entre otros.
  • Exploración física Presión arterial, signos de resistencia a la insulina, función tiroidea y, en chicas, posibles signos de síndrome de ovario poliquístico.

En algunos casos de obesidad en adolescentes pueden ser necesarias pruebas adicionales como ecografía abdominal, estudio del sueño o evaluación cardiológica, pero dependerá del criterio médico.

¿Cuáles son las causas más típicas de la obesidad en adolescentes?

Dos niños que sufren de obesidad entendiendo las causas de la obesidad infantil Generado con IA

Antes de enumerar causas, hay algo que conviene tener claro: ningún adolescente elige tener obesidad. Lo que sigue no es una lista de errores. Es una explicación de los mecanismos biológicos, hormonales, ambientales y sociales que interactúan de forma simultánea en esta enfermedad.

Recuérdalo: La obesidad en adolescentes es el resultado de muchos factores que actuan a la vez. Raramente tiene una única causa, y casi nunca depende solo de lo que el joven come o deja de comer.


Factores genéticos

Los estudios en gemelos estiman que la heredabilidad de la obesidad se sitúa entre el 40% y el 70%.8 Cuando ambos progenitores viven con obesidad, el riesgo puede alcanzar el 70-80%. Más de 100 loci genéticos identificados mediante estudios de asociación del genoma completo (GWAS) contribuyen al riesgo de obesidad típica.8 No es un destino inamovible, pero sí una predisposición real que no puede ignorarse.

  • Ejemplo: Dos adolescentes con la misma alimentación y la misma rutina pueden responder de forma completamente diferente. Uno mantiene su peso; el otro lo gana. La diferencia puede estar en sus genes, no en su esfuerzo.

Cambios hormonales de la pubertad

La pubertad es una revolución hormonal. Las hormonas sexuales modifican la composición corporal, el metabolismo y el apetito de formas que el adolescente no controla. Cuando estos cambios se combinan con otros factores de riesgo, pueden desencadenar un círculo difícil de romper sin ayuda por lo cual siempre recomendamos el acompañamiento de un profesional sanitario7.

Resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas

Muy frecuente en adolescentes que viven con obesidad. Esta alteración biológica7 :

  • Favorece el almacenamiento de grasa
  • Aumenta la sensación de hambre
  • Dificulta el control del peso incluso con buena alimentación y ejercicio

No es falta de esfuerzo. Es una condición médica que necesita diagnóstico y tratamiento.

Entorno obesogénico

Vivimos en un mundo diseñado, casi sin querer, para favorecer el aumento de peso:

Factor ambientalImpacto
Ultraprocesados disponibles 24/7Formulados para que cueste parar de comerlos
Transporte motorizadoMenos movimiento cotidiano sin esfuerzo consciente
Ocio digitalMás horas sentado, menos actividad espontánea
Horarios escolaresPoco tiempo para actividad física y para comer de forma saludable

Factores psicológicos

El estrés crónico, la ansiedad, la depresión y los traumas se han asociado a un mayor riesgo de obesidad en adolescentes. La comida puede convertirse en una estrategia de regulación emocional con bases neurobiológicas y hormonales reales: no es un capricho, es una respuesta del cerebro.

Falta de sueño

Los adolescentes que duermen poco o de forma irregular se ha asociado a un mayor riesgo de obesidad. La National Sleep Foundation recomienda 8–10 horas de sueño en adolescentes (14–17 años); cuando no se alcanzan, pueden aparecer cambios biológicos que dificultan la regulación del peso.

¿Por qué?

  • Sube la grelina → más hambre
  • Baja la leptina → menos saciedad
  • Se reduce el metabolismo
  • Aumentan los antojos de alimentos calóricos

Y dormir poco en adolescentes es muy frecuente: pantallas, horarios académicos, estrés… todo conspira contra el descanso.

 

¿Qué repercusiones puede sufrir un joven o adolescente por padecer obesidad?

Las consecuencias de no abordar la obesidad en adolescentes pueden ser serias, tanto a corto como a largo plazo. Y van mucho más allá de lo físico.Las consecuencias de no abordar la obesidad en adolescentes pueden ser serias, tanto a corto como a largo plazo. Y van mucho más allá de lo físico.

ÁreaRiesgo    Dato destacado 
MetabólicaDiabetes tipo 2, síndrome metabólico, hígado graso, alteraciones del colesterol.La prevalencia de prediabetes en adolescentes aumentó del 12,5% al 37,6% entre 2001 y 2020.⁹
CardiovascularHipertensión, cambios estructurales en el corazón, aterosclerosis temprana.La obesidad multiplica por 1,89 el riesgo de hipertensión en adolescentes.⁶
RespiratoriaApnea obstructiva del sueño (AOS).La AOS afecta hasta al 60% de los niños y adolescentes con obesidad.¹⁰
OrtopédicaDolor articular crónico, alteraciones en la cadera, pie plano.La incidencia de epifisiólisis femoral proximal está aumentando a medida que crece la obesidad infantil.
ReproductivaSíndrome de ovario poliquístico (SOP) en chicas, pubertad precoz, alteraciones hormonales en chicos.El SOP afecta a entre el 5% y el 10% de las adolescentes, con mayor prevalencia en quienes tienen obesidad.

Consecuencias psicológicas y sociales:

  • Depresión y ansiedad, Un estudio nacional sueco con más de 12.000 adolescentes con obesidad encontró que las chicas tenían un 43% más de riesgo de desarrollar ansiedad o depresión, y los chicos un 33% más, en comparación con sus pares de peso normal (Bohman et al., BMC Medicine, 2020) The Lancet.
  • Bullying, Un metaanálisis actualizado encontró que los niños y adolescentes con obesidad tienen un 46% más de probabilidad de sufrir acoso escolar que sus iguales con peso saludable (metaanálisis, Child Abuse & Neglect, 2022) nih
  • Baja autoestima, con impacto directo en el rendimiento académico y las relaciones sociales
  • Trastornos de conducta alimentaria, el estigma y la presión social son factores desencadenantes frecuentes

Dato importante:La probabilidad de mantener la obesidad en la edad adulta es de aproximadamente el 70% para los adolescentes con un IMC en el percentil 95 o superior, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes y menor calidad de vida. La aterosclerosis puede comenzar a desarrollarse ya en la adolescencia cuando coexisten obesidad e hipertensión, con consecuencias documentadas décadas después.6

Preguntas frecuentes

¿La obesidad en adolescentes desaparecerá cuando terminen de crecer?

No. Es un mito creer que la obesidad es solo una fase. La evidencia muestra que 4 de cada 5 adolescentes con obesidad la mantendrán en la edad adulta. La obesidad es una enfermedad crónica que requiere tratamiento médico especializado.1


¿Es diferente la obesidad en jóvenes de 15 a 18 años que en niños más pequeños?

Sí. La obesidad en jóvenes de 15 a 18 años ocurre en un contexto de intensos cambios hormonales, mayor autonomía alimentaria y desarrollo de la identidad. Los adolescentes enfrentan estigma social más severo y tienen mayor riesgo de complicaciones metabólicas.7



Comprender para acompañar: el camino hacia la salud

La obesidad en adolescentes es mucho más que un número en la báscula. Es una enfermedad crónica compleja y multifactorial que afecta al cuerpo, a la mente y a la vida social del joven. No es resultado de falta de esfuerzo, sino de una interacción entre genes, hormonas, entorno y circunstancias que en gran parte escapan a su control.

Reconocerla como lo que es, una condición médica que merece un abordaje especializado y libre de juicios, es el primer paso. Con el apoyo adecuado de profesionales sanitarios, familias y comunidad, es posible mejorar la salud y el futuro de estos jóvenes.

Fuentes y referencias

  1. 1 Lecube A, Azcona C, Azriel S, Baile JI, Barreiro E, Blay G, et al. 2a edición Guía Española GIRO: guía española del manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas. SEEDO; Versión 2.0. Abril 2025. Disponible en: https://www.seedo.es/index.php/guia-giro
  2. 2 Lecube A, Azriel S, Barreiro E, Blay G, Carretero-Gómez J, Ciudin A, et al. The Spanish GIRO Guideline: A Paradigm Shift in the Management of Obesity in Adults. Obes Facts. 2025;18(4):375–387. DOI: 10.1159/000544880
  3. 3 Organización Mundial de la Salud. Obesidad y sobrepeso. Nota descriptiva. Ginebra: OMS; marzo 2024. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
  4. 4 Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Estudio ALADINO 2023. Madrid: Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030; 2024. Disponible en: https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/detalle/aladino_2023.htm
  5. 5 Kohanmoo A, et al. Short sleep duration is associated with higher risk of central obesity in adults: A systematic review and meta-analysis of prospective cohort studies. Obes Sci Pract. 2024. DOI: 10.1002/osp4.70020
  6. 6 Bello-Morales R, et al. Tackling the epidemic of obesity and hypertension in children and young people. PMC. 2024. DOI: 10.1093/eurheartj/ehad926
  7. 7 Luo B. Insulin Resistance in Pediatric Obesity: From Mechanisms to Treatment Strategies. Pediatric Diabetes. 2024;2298306. DOI: 10.1155/2024/2298306
  8. 8 Miller JL, et al. Genetic and Syndromic Causes of Obesity: Diagnosis and Management. StatPearls. NCBI Bookshelf; 2025. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK573068/
  9. 9 Rao A, et al. Trends in cardiovascular risk factor prevalence, treatment, and control among US adolescents aged 12 to 19 years, 2001 to March 2020. PMC. 2024. DOI: 10.1093/eurjpc/zwae079
  10. 10 Ng SC, et al. Screening for obstructive sleep apnea (OSA) in children and adolescents with obesity: A scoping review of national and international pediatric obesity and pediatric OSA management guidelines. Obesity Reviews. 2024;25(5):e13712. DOI: 10.1111/obr.13712
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