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¿Qué es el ayuno intermitente? Para qué sirve y qué tipos de ayuno intermitente hay

¿Has oído hablar del ayuno intermitente por todas partes y no sabes si es una moda pasajera o algo con base científica real? No eres el único. Es probablemente el patrón de alimentación más comentado en consulta de nutrición y en redes sociales en España ahora mismo.

Aquí te explico, con calma y con respaldo médico, qué es el ayuno intermitente, en qué consiste más allá del postureo, qué tipos existen, qué beneficios y riesgos reales tiene, y quién debería evitarlo. Si tu objetivo final es dar el paso hacia una alimentación saludable, este artículo te va a ayudar a decidir si encaja contigo.

4 min. tiempo de lectura
Reloj despertador sobre un plato blanco junto a cubiertos y una cinta métrica, con el texto "El ayuno intermitente no es para todo el mundo. Consulta con un médico"

Resumen en 30 segundos

¿Vas con prisa? Aquí tienes lo esencial:

  • El ayuno intermitente alterna horas de comer con horas de ayuno; no dice qué comer, solo cuándo1,2.
  • Los tipos más comunes son el 16:8 (diario), el 5:2 (semanal) y el ayuno en días alternos2,3.
  • Puede ayudar a controlar el peso y mejorar la sensibilidad a la insulina, pero la evidencia a largo plazo aún es limitada1,3.
  • Puede provocar cansancio, dolor de cabeza, estreñimiento o empeorar la gastritis y el reflujo1,4.
  • No es apto para embarazadas, menores, diabetes tipo 1, bajo peso o antecedentes de trastornos alimentarios y pacientes sometidos a tratamientos oncológicos1,4.
  • Consulta siempre con tu médico o dietista-nutricionista antes de empezar.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente no es una dieta clásica: es un patrón alimentario que alterna periodos de ingesta con periodos de ayuno de forma estructurada¹,2. A diferencia de una dieta tradicional, no te dice qué comer ni cuántas calorías consumir, solo marca cuándo puedes comer y cuándo no2.

Y no, no es un invento de Instagram. La pista venía de lejos, ya en 1997 una revisión en The New England Journal of Medicine señalaba que reducir la ingesta de forma mantenida tenía efectos notables sobre el envejecimiento y la longevidad, aunque entonces la evidencia era en animales3. En humanos el interés es mucho más reciente, en los últimos años el ayuno intermitente ha pasado a formar parte no solo de nuestro léxico, sino también de nuestras costumbres2, y la evidencia ha crecido bastante, incluida una revisión de referencia publicada en 2019 en The New England Journal of Medicine, que sigue siendo hoy uno de los trabajos más citados sobre el tema3.

En resumen: el ayuno intermitente tiene recorrido científico, pero tampoco es magia. Es una estrategia más, dentro del contexto global de tus hábitos de vida.

¿Para qué se practica el ayuno intermitente?

Las razones para probarlo no siempre son estéticas. Estos son los motivos más habituales:

  • Control del peso corporal, al reducir de forma indirecta la ingesta calórica total del día1,3.
  • Mejorar la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa en sangre1,3.
  • Simplificar la rutina alimentaria, comiendo menos veces y con menos decisiones al día8.
  • Apoyo en el manejo de la obesidad, siempre dentro de un plan más amplio y supervisado4.
  • Curiosidad por su efecto en marcadores metabólicos e inflamatorios, aunque aquí la evidencia todavía es limitada a largo plazo1.

Si tu meta es el control de peso, te recomiendo antes entender la obesidad como el problema de salud multifactorial que es, y usar una calculadora del IMC solo como primera referencia orientativa, siempre interpretada por un profesional sanitario.

¿Cómo clasificar o qué tipos de ayuno intermitente existen?

Aquí va algo importante: no hay un único protocolo válido4. Una de las clasificaciones más usadas agrupa los tipos en tres grandes familias según su programación y extensión4:

  • Alimentación con restricción de tiempo (Time-restricted eating): limita la ingesta de alimentos a períodos específicos del día, con esquemas 12:12, 16:8 y 20:4.
  • Ayuno en días alternos (Alternate-day fasting): intercala un día de alimentación ad libitum con un día de ayuno o con un aporte energético del 25 % de los requerimientos.
  • Ayuno de día entero (Whole-day fasting): mantiene la alimentación habitual durante cinco días y ayunar los dos días restantes, de forma consecutiva o no consecutiva. También se conoce como esquema 5:2.

¿Qué pasa en el cuerpo cuando haces ayuno intermitente?

Las primeras horas sin comer, tu cuerpo tira del glucógeno almacenado en el hígado. Cuando esa reserva se agota (normalmente entre las 12 y las 36 horas de ayuno), empieza a usar la grasa como energía, generando cuerpos cetónicos6.

A partir de ahí se activa algo curioso: la autofagia. Es un proceso por el que las células reciclan y eliminan sus componentes dañados2. El científico japonés Yoshinori Ohsumi recibió el Nobel de Medicina en 2016 precisamente por descubrir los mecanismos moleculares de este proceso, aunque su investigación se centró en levaduras y en identificar los genes implicados, no en fijar un umbral horario concreto en humanos. En el ayuno intermitente, el ayuno activa la autofagia (canicoba) pero en humanos no está establecido a partir de qué hora el efecto es relevante6. También se han descrito cambios en el ritmo circadiano, la microbiota intestinal y hormonas como la insulina o la hormona de crecimiento6.


Ojo con esto:
buena parte de estos mecanismos se han estudiado sobre todo en animales o en estudios humanos cortos, así que su magnitud real a largo plazo todavía se está investigando4,6.

¿Tiene beneficios para la salud?

Sí, hay beneficios potenciales, con matices importantes:

  • Pérdida de peso: el efecto más estudiado y con más respaldo, sobre todo combinado con ejercicio2.
  • Mejor sensibilidad a la insulina, con menor riesgo asociado a diabetes tipo 22.
  • Menos marcadores inflamatorios en algunos estudios1.
  • Mejora de parámetros cardiovasculares (presión arterial, frecuencia cardiaca)5.
  • Rutina alimentaria más simple, que a mucha gente le ayuda a mantener el hábito en el tiempo.

Pero (y este pero importa) los propios investigadores avisan de varias cosas1,3,5:

  • La mayoría de estudios en humanos son a corto plazo, así que los efectos a largo plazo no están claros del todo.
  • Algunos trabajos sugieren que reducir calorías de forma continua puede lograr beneficios parecidos, así que no está demostrado que el "cuándo" comer importe más que el "cuánto" y el "qué".
  • El ayuno intermitente no sustituye una base de alimentación saludable. Si en tu ventana de comida abusas de ultraprocesados, puedes perder parte de esos beneficios.

Riesgos, contraindicaciones y efectos secundarios

El ayuno intermitente no es inofensivo para todo el mundo, sobre todo si se practica sin supervisión o de forma muy estricta. Estos son los efectos secundarios más descritos:

  • Cansancio, mareo o sensación de debilidad, sobre todo al principio1.
  • Dolores de cabeza y cambios de humor o irritabilidad1.
  • Estreñimiento y otros problemas digestivos1,8.
  • Alteraciones del ciclo menstrual en mujeres1.
  • Algunos estudios apuntan a que ventanas muy estrictas (solo 8 horas para comer) podrían asociarse a mayor riesgo cardiovascular frente a patrones menos restrictivos, aunque esto todavía está en debate1.

¿Qué puede pasar si ayuno y tengo gastritis?

Aquí va un dato clave que mucha gente ignora: tu estómago produce ácido aunque no comas⁸. Así que si tienes gastritis, reflujo gastroesofágico o antecedentes de úlcera, alargar el ayuno puede favorecer los síntomas8

Si tienes gastritis diagnosticada, reflujo severo o antecedentes de sangrado digestivo, habla con tu médico o gastroenterólogo antes de empezar cualquier pauta de ayuno intermitente.

¿Qué personas no pueden hacer el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente no es para todo el mundo. Se desaconseja o requiere supervisión médica estricta si estás en alguno de estos casos4,8:

Plato con reloj despertador rodeado de verduras (zanahorias, champiñones, rábanos, lechuga) y collage circular con más alimentos saludables, junto al texto "Ayuno Intermitente", logo de Novo Nordisk
  • Embarazo y lactancia.
  • Niños, niñas y adolescentes en crecimiento.
  • Antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, atracones) o riesgo de desarrollarlos.
  • Bajo peso o desnutrición.
  • Diabetes tipo 1 o diabetes tratada con riesgo de hipoglucemia.
  • Gastritis crónica activa, úlceras digestivas, antecedentes de sangrado digestivo o reflujo severo.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal en actividad (colitis ulcerosa, Crohn).
  • Personas mayores frágiles o con patologías crónicas complejas.

Si estás en cualquiera de estos grupos, o simplemente tienes dudas, lo más sensato es consultar con tu médico o dietista-nutricionista colegiado antes de dar el paso.

Preguntas frecuentes

¿Se puede beber agua durante el ayuno intermitente?

Sí. En las horas de ayuno puedes (y debes) hidratarte con agua, infusiones sin azúcar o café solo con moderación, siempre que no tengan contraindicación digestiva2.


¿Cuánto tiempo se puede mantener el ayuno intermitente?

No existe una duración óptima universal para el ayuno intermitente. La duración depende del tipo de ayuno, el estilo de vida y la tolerancia individual. La evidencia disponible aún no permite establecer cuál es la duración ideal ni la seguridad de mantenerlo a largo plazo. En los ayunos prolongados, especialmente en personas con enfermedades o que toman medicación, es aconsejable consultar con un profesional sanitario


¿Es lo mismo que no desayunar?

No exactamente. Saltar el desayuno de forma improvisada no es lo mismo que seguir un protocolo estructurado de ayuno intermitente, con una ventana de ayuno y alimentación definida y sostenida en el tiempo.


¿Puedo entrenar en ayunas?

Muchas personas lo hacen sin problema, pero la tolerancia es muy individual4. Si notas mareo o bajo rendimiento, ajusta el horario del entrenamiento o consulta con un profesional.


El ayuno intermitente es una herramienta más, no una solución mágica

El ayuno intermitente puede ser útil dentro de un estilo de vida saludable para algunas personas, con beneficios potenciales sobre el peso, la sensibilidad a la insulina y algunos marcadores metabólicos1,3,7. Pero no es una fórmula mágica ni sirve para todo el mundo: su seguridad y eficacia dependen del tipo de ayuno elegido, de la calidad de lo que comas en tu ventana de ingesta y, sobre todo, de tu estado de salud individual.

Antes de lanzarte a cualquier pauta de ayuno intermitente, sobre todo si tienes una enfermedad crónica, problemas digestivos o simplemente dudas, consulta con tu médico o dietista-nutricionista colegiado. Es la única forma de que el ayuno intermitente sea una herramienta segura de verdad, y no una moda que juegues a ciegas con tu salud.


Aviso médico:
Este artículo tiene fines divulgativos e informativos. No sustituye el diagnóstico ni el consejo médico profesional. Consulta siempre con un profesional sanitario cualificado.

Referencias
  1. Mayo Clinic. (2026). Ayuno intermitente: Los beneficios. https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/nutrition-and-healthy-eating/expert-answers/intermittent-fasting/faq-20441303
  2. Academia Española de Nutrición y Dietética. (s. f.). Qué tipos de ayuno intermitente existen y qué beneficios aportan. https://www.academianutricionydietetica.org/dietas/ayuno-intermitente/
  3. De Cabo, R., & Mattson, M. P. (2019). Effects of intermittent fasting on health, aging, and disease. New England Journal of Medicine, 381(26), 2541-2551. https://doi.org/10.1056/NEJMra1905136
  4. Espinosa, A., Rubio-Blancas, A., Camacho Zamora, A., Salcedo Grajales, I., Bravo García, A. P., Rodríguez-Vega, S., et al. (2024). Ayuno intermitente: Efectos en diversos escenarios clínicos. Nutrición Hospitalaria, 41(1), 230–243. https://doi.org/10.20960/nh.04790
  5. Santacruz Pacheco, D. (2020). Efectos del ayuno intermitente en el envejecimiento, la salud y la enfermedad. Puesta al día en Cardiología (Boletín 136, Vol. 1). Sociedad Colombiana de Cardiología. https://scc.org.co/wp-content/uploads/2020/01/PAD_21012020_vol1-.pdf
  6. Canicoba, M. E. (2020). Aplicaciones clínicas del ayuno intermitente. Revista de Nutrición Clínica y Metabolismo, 3(2), 87–94. https://doi.org/10.35454/rncm.v3n2.174
  7. Patikorn, C., et al. (2021). Intermittent fasting and obesity-related health outcomes: An umbrella review of meta-analyses of randomized clinical trials. JAMA Network Open, 4(12), e2139558. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2021.39558
  8. Endogastro Costa Rica. (2025). Ayuno intermitente y salud del estómago: ¿Le conviene si tiene gastritis, reflujo o colon irritable? https://endogastrocr.com/ayuno-intermitente-y-salud-del-estomago-le-conviene-si-tiene-gastritis-reflujo-o-colon-irritable/
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